Investigadores austríacos han realizado un estudio comparativo entre los efectos que producen la presencia regular de animales de compañía y la audición habitual de música, en las actividades cotidianas de 90 mujeres con demencia senil. Las dos técnicas han aportado resultados muy satisfactorios, aunque la visita semanal de un animal de compañía produjo mejorías sensiblemente superiores.