Los perros y los gatos tienen una forma de visión dicromática llamada deuteranopia que en los humanos se considera una forma de daltonismo que afecta al rojo y al verde. Los perros perciben tonalidades de amarillo y de azul, pero el rojo lo perciben amarillo y el verde lo ven gris. Por tanto, su visión de colores se basaría en los colores azules, amarillos y grises en todas sus escalas.

Ademas, la posición de sus ojos hacen que tengan una mayor visión periférica pero una menor visión binocular en comparación con el ser humano (mientras más frontales sean los ojos mayor visión binocular). Como consecuencia no pueden enfocar demasiado bien los objetos cercanos y su visión óptima está entre los 2 y los 6 metros de distancia. También captan mejor los objetos en movimiento, abarcan más espacio con la mirada y tienen mayor campo visual para reconocer lo que les rodea (son animales cazadores). El campo visual de perros y gatos se encuentra entre los 240 – 250 grados, mucho mayor que el humano que es de aproximadamente 180 grados.

Por ultimo, tanto perros como gatos tienen menor poder de acomodación por lo que ven con menos calidad que nosotros (menos detalle) pero en cambio poseen una zona en la retina llamada tapetum lucidum que favorece la visión nocturna (es lo que les da el color brillante a los ojos cuando los fotografiamos con flash o cuando se les iluminan en la oscuridad en presencia de un foco de luz). Los gatos poseen un mayor desarrollo de la retina encargada de la visión nocturna (mayor cantidad de bastones en los fotorreceptores) y poseen tapetes muy reflectivos para mejorar la captación de luz.