Así se desprende del trabajo realizado por el departamento de Psiquiatría de la Universidad Autónoma de Madrid.
Los sentimientos de identidad y autoestima pueden ser desarrollados en niños que sufren timidez patológica, con técnicas de tratamiento que utilizan, como principal recurso psicoterapéutico, la relación con un animal de compañía.
El estudio indica que la interacción continuada de estos niños con sus mascotas les puede proporcionar la confianza necesaria y la suficiente seguridad en si mismos como para reducir significativamente los sentimientos de inferioridad, de temor y ansiedad social que están en la base de sus conductas de timidez.