El margay (Leopardus wiedii), también conocido como tigrillo o gato pintado, es un pequeño felino de bosque, con hábitos preferentemente arborícolas. Un margay adulto pesa entre 2 y 4 kg, y su longitud varía entre 80 y 90 centímetros. Su coloración base es leonada clara, sobre la que se disponen rayas y manchas de borde negro.

Utiliza su larga cola a modo de balancín en sus acrobáticos desplazamientos entre las ramas de los árboles. Ademas, tiene una excepcional capacidad para rotar sus pies traseros 180 grados.

Se distribuye por las áreas boscosas de América Central y del Sur, por debajo de los 1.200 metros sobre el nivel del mar, desde México hasta Argentina. Caza de día, alimentándose de pequeñas aves, monos, ardillas, zarigüeyas, y otros pequeños mamíferos, preferentemente arborícolas, aunque también caza en el suelo. Los artrópodos constituyen también sus presas, consumiendo, en ocasiones, frutos.

La hembra cría uno o dos cachorros después de 76 a 84 días de gestación. Puede alcanzar los 20 años de edad.

Su fino pelaje le ha hecho objetivo de cazadores furtivos, lo que ha enrarecido al tigrillo en buena parte de su rango de distribución, poniéndolo en peligro.

Aquí podéis ver un vídeo donde se aprecia la tremenda agilidad que tiene este felino moviéndose entre los árboles y como se produce el característico giro de 180º de sus pies